¿Qué acción tienen los brackets sobre los dientes?

 en Ortodoncia

La boca humana, tiene una configuración que se ha modificado por miles de años de evolución.

La acción de la naturaleza, cambios en la morfología corporal y sobretodo, nuestra dieta, han esculpido evolutivamente nuestra dentadura hasta transformarla en lo que es hoy.

La estructura de los 32 dientes, tienen una función especial, que está destinada a triturar, desgarrar y cortar los alimentos. 

Los dientes frontales como los incisivos y caninos, están diseñados para cortar los alimentos antes de introducirlos en la cavidad oral, mientras que los molares funcionan como prensas y molinos para triturar las comidas.

Toda esta arquitectura, tiene una posición naturalmente diseñada. Las malformaciones en la posición, longitud o alineación, puede causar alteraciones negativas.

Los dientes, no solamente intervienen en la función masticadora. El desarrollo de la fonética, respiración y otros factores orgánicos, se ven afectados por la alineación dental.

A pesar de esta funcionalidad claramente definida, el motivo más frecuente de consulta en la ortodoncia dental en Sevilla, sigue siendo la afectación estética que producen las alteraciones morfológicas de los dientes.


Malformaciones dentales más frecuentes

Dentro de todas las alteraciones funcionales de las piezas dentales, las causas más comunes de consulta en el gabinete del ortodoncista obedecen a:

Prognatismo

El hueso maxilar se ubica en una posición adelantada sobre el maxilar superior y la línea imaginaria que se establece desde la frente hasta el mentón. 

Retrognatismo

Este es el caso diametralmente opuesto. El hueso maxilar se encuentra en una posición retrasada, en relación al maxilar superior y la línea craneal. En ambos casos, la mordida se ve afectada por una desconfiguración en la simetría y oclusión dental. Además que produce una alteración estética visible.

Alteraciones de la mordida

En el centro del paladar y en la base de la lengua, se establece una línea imaginaria que marca los ejes horizontales y verticales de la alineación bucodental. Cuando existen alteraciones de esta línea, se producen mordidas abiertas, cubiertas, de borde o cruzada. Estas alteraciones producen cambios morfológicos en la dentadura, causando una fricción anormal entre los dientes y una afectación estética en el paciente.

Colapsos dentales

Las piezas dentales superiores e inferiores deben coincidir de forma perfecta. Esto produce una oclusión total de la mordida y sin prácticamente, ningún tipo de desgaste entre los dientes. Cuando la oclusión está alterada, se producen fricciones dentales involuntarias y que pueden derivar en fisuras, e incluso fracturas de las piezas dentales.

Diastemas dentales

Los espacios interdentales tienen varias funciones:

  • En primer lugar actúan como una junta de dilatación que impide que los dientes rocen entre ellos durante la masticación.
  • Como un airbag que los protege individualmente contra traumatismos
  • Salida de aire en función del habla. 
  • Permiten la higiene dental de manera efectiva.

Cuando los dientes tienen espacios interdentales más pronunciados, se producen diastemas dentales positivos o negativos, que afectan la funcionalidad, así como la estética.

Pérdidas dentales

Cuando se produce la pérdida de un diente, el resto de las piezas tratan de compensar el espacio faltante, moviéndose anormalmente y causando desajustes de la estructura dental general. Todas estas alteraciones, se pueden corregir de manera segura y muy efectiva mediante la aplicación de tratamientos de ortodoncia. Existen muchos tipos de ortodoncia: fija, removible o Invisalign. Una de las más frecuentes es la aplicación de ortodoncia fija o brackets.


La acción de los brackets

Los dientes y el hueso maxilar, son piezas móviles, aunque puedan parecer estáticas. Desde que nacemos hasta envejecer, la boca está en continuo desplazamiento. La ortodoncia, modifica artificialmente el movimiento mandibular y dental para producir un posicionamiento dirigido y con la finalidad de corregir la anomalía dental. En la ortodoncia fija, se utilizan dos tipos de elementos: Un elemento fijo, llamado bracket y que va adherido al diente. Además, un elemento movible que ejerce una fuerza mecánica sobre el conjunto dental y produce el movimiento.

Este último elemento, por lo general un alambre metálico, fuerza el movimiento del maxilar y cada pieza individual hasta una posición previamente establecida por el ortodoncista. 

Se puede acompañar el tratamiento de una serie de elementos de fuerza adicionales, como ligas interdentales, tutores externos u otros, que se indican de acuerdo al grado de corrección necesaria.

Una vez llegado al punto de movimiento dental planificado y alcanzados los objetivos del especialista en el paciente, se debe continuar el tratamiento mediante el uso de aparatos de retención. Estos aparatos funcionan como un estabilizador del movimiento dental e impiden que los dientes puedan volver a la posición que tenían al inicio del tratamiento.

El uso de ortodoncia fija o brackets, ha tenido significativos avances técnicos. Hoy en día, existen una gran variedad de materiales, colores, posición en el diente y funciones adaptadas y personalizadas para cada paciente. Todos con un objetivo común: Devolver la sonrisa a cada paciente.

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